Anny, era una chica lista sin duda.
Lo suficientemente bonita, y de buena personalidad.
Cierto día por la calle, se encontró con un chico, alto, de piel blanca y cabello negro que contrastaban con sus ojos claros.
Su nombre era Tom.
Tom era un músico, bastante talentoso, con un andar muy refinado, parecía caminar por las nubes, y dejaba a Anny hipnotizada. Tom era de pensamientos diferentes, bastante parecidos a los de Anny, ellos podían pasar horas platicando, las noches le eran cortas a su lado, se le iban las horas mientras conversaban de temas y temas, incluso en el trabajo de Tom, ellos se mandaban textos, o se llamaban, todo era perfecto.
Un día Anny empezó a notar diferencias en Tom, ya no hablaba tanto como antes, ya no pasaba tiempo con ella, ya no era lo mismo. Tiempo después, Anny se enteró, que Tom tenía una novia, que NUNCA le había presentado: Mary.
Anny quedo con el corazón destrozado, ella estaba enamorada de Tom, él era tan lindo con ella, que la hizo ilusionarse con algo que jamás llegaría a pasar, ambos sabían que se gustaban, ambos sabían que debían estar con el otro, pero Tom jamás lo acepto, él no podía, el sentía que no podría.
Un corazón roto, es más que cualquier dolor infringido en el cuerpo, Anny se sentía morir, para ella Tom lo era todo, siempre lo había sido todo.
Hay veces en la vida, que te centras en una persona, estas tan enamorado, tan ilusionado, que sueles olvidar lo que hay a tu alrededor, realmente no te das cuenta de las personas que te rodean, para ti, esa persona significa tanto, que no importa que el mejor hombre te pida matrimonio, solo piensas en Él.
Ese fue el caso de Anny.
Ella estaba tan centrada en Tom, que ignoro el mundo a su alrededor. Cuando Tom se fue de su lado, ella estaba dentro de sí, sola con su dolor, e ignoro de nuevo el mundo.
Pero hubo un momento, en que despertó, y se dio cuenta, que hay mucho más que un solo príncipe que jamás iba a llegar.
Si te ilusionas con algo, solo lo piensas, solo lo imaginas. No lo vives.
Un Jueves, amaneció de un color rojo escarlata hermoso, era un hermoso día sin duda.
Ese día, Anny decidió tomar otra ruta para ir a su colegio, una ruta más larga, pero que te llevaba por unos hermosos y casi perfectos paisajes.
Al dar la vuelta en una calle, ya cerca de su escuela, ve a lo lejos un chico.
Alto, y erguido, que camina con un orgullo y ligereza a la vez, imponente, pero no aterrador, de cabello café revuelto, y de ojos oscuros, con una sonrisa alegre, va admirando los paisajes, como si realmente lo sintiera dentro de sí, como si fueran parte de él.
Ah Anny se le forma una sonrisa al verlo, si, simplemente, al verlo.
Se da cuenta de lo perdida que puedes estar, de que, vivió tan ilusionada con Tom, que nunca pensó en vivir ese amor que ella sentía.
El chico voltea hacia Anny, y le sonríe.
Y Anny decide, Vivirlo.

1 comentario:
Pobre Anny. Y que tonto Tom.
Pero bueno, que fue bello. Nada de que arrepentirse.
Hermoso relato, Mel ;D
Saludines *O*
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