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8.20.2012

Historia de una tarde nevada.




Una vez en una pequeña casa, una niña de tez blanca, que tenía una vida buena, aun cuando casi no tenía nada. Y ella era tan feliz, porque tenía todo lo que amaba, y se sentía cerca de todas esas personas que lograban animarla, que lograban sacarle una sonrisa, y que la hacían sentir que ella podía ser todo.

Y la pequeña niña, de cabello café y ojos azules, con mejillas rosadas y labios pálidos, de tez blanca y de sonrisa sincera, era feliz, feliz en verdad.

Un día su padre murió, simplemente se despertaron, pero el ya no lo hizo.

Y entonces ya no era todo tan feliz, y entonces ellos tuvieron menos dinero, y entonces ella ya no tenía una familia.

La pequeña niña miraba, como las personas iban y como venían, y pensaba por qué estaban ahí, por qué no en otra parte, si tendrían familia, o si alguien alguna vez los había extrañado.

Y la niña lloraba cada tarde, y aprendió a fingir una sonrisa, y comprendió que las lágrimas no arreglaban nada, y un día solo dejo de pensar.

Una tarde de invierno, en su pequeña casa, miro a la ventana y vio la nieve caer. Los copos caían y caían, y por una vez en su vida, se puso a admirar lo que había a su alrededor.

Durante los pasados años, se había limitado a ir por el mundo, culpando a todos por lo que le pasaba, por lo que ya no tenia, y en ese momento se dio cuenta, que no importa si tienes todo, si no tienes nada, o si tienes poco, algún día vas a perder algo que amas, y algún día ese dolor te hará llorar, pero toda la hermosura a tu alrededor no parara.

Y aprendió que tenemos que vivir cada día aun si es uno horrible, y tenemos que mirar lo que nos rodea, antes de que ya no podamos, y tenemos que ser fuertes y continuar, antes de que ya no estemos para pelear. 

5.10.2012

La Chica de la Sonrisa Escondida



Esta es la historia, de como las guerreras no estan solo en cuentos de hadas, y de como las heroinas, estan donde a veces nadie las ve.

Aquella chica de cabello negro, admirada y odiada, que no murio cuando debio haberlo hecho, que perduro hasta el ultimo minuto, que nunca se dio por vencida, aquella chica de la sonrisa escondida.

Cada dia es una lucha, cada dia es una pelea, no podemos darnos por vencidos por que a cada paso que  damos hay alguien tratando de deternos, y si logra hacerlo, es por que no tenemos algo por lo que luchar.

Aquella chica de la sonrisa escondida, a veces rota, a veces real, peculiar y hermosa como aquella rosa que encuentras en primavera, abierta y roja, delicada como tal, por que a veces para destruir algo no es necesario aplastarlo, solo rechazarlo.

Un dia, la chica de la sonrisa escondida encontro al amor de su vida, aquel que solo encuentras una vez en tu vida, que te marcan para siempre, y que no debes dejar ir, aquellos que son peligrosos, pues puedes llegar a perderte en ellos mas de lo que crees.  
Paso momentos de felicidad que no son capaces de contar, risas y emociones que uno solo puede esperar, su sonrisa no estaba mas escondida, pues la alegria que sentia al compartir algo mas duradero con alguien, es la alegria mas grande que se puede encontrar.
Dicen que la felicidad es solo por momentos, que como la juventud se va. Dicen que debes de estar con la persona que encuentre la belleza mas alla del exterior, pues cuando esta se acabe, aun amaras a la persona. Dicen que el amor de tu vida no se va. Dicen que todo esto, no siempre es verdad.

El amor fue y vino para aquella chica que se convirtio en una chica de sonrisa rota, el amor no fue suficientemente fuerte, el chico de su vida no fue lo suficientemente valiente, y los corazones que dejaron atrás, no eran tan resistentes. Uno puede dejar todo atrás, por que la vida de alguien se puede acabar literalmente, si se va la persona que mas amas, aquel dia en que el chico de su vida se fue, algo dentro de ella se quebro, algo que jamas volveria a ser lo mismo, pues una vez que rompes un espejo, nunca volveras a hacer que todos los pedazos vuelvan a su lugar.

Hay heroes en todas partes, pues cada persona es una historia, y cada historia tiene un salvador, pero hay veces, que tu misma tienes que ser tu salvador, ya que hay hoyos demasiado profundos como para que vaya alguien mas, solo tu.

Aunque cada dia peso cada vez mas, aunque podia estar saltando, pero llorando dentro de si, la chica de la sonrisa escondida salio, dio un paso, dio el otro y volvio a lo que era, encontro mas razones por las que luchar, mas razones para que nadie pudiera detenerla, encontro esa luz que podia guiarla hasta el final.

Incluso cuando cuando una de las luces, se estuvo apunto de apagar, cuando todo parecia mas oscuro, y cuando creia que ya no habia vuelta atrás, incluso ahí continuo, por que lo dificil no es el problema, es enfrentarlo y superarlo, cayendo y levantandose, muriendo y sangrando, para que al final, solo quede una cicatriz, de los dificiles tiempos que debiste pasar, de cada complicacion que tuviste que soportar.

Asi que tomo el mando de tu bote, y conducelo a tu casa, no dejes que te den vuelta, no te dejes marear por que cada ola que venga hacia ti, es solo una prueba mas, de que eres una guerrera, una heroína sin conocer, un cuento sin terminar.

Ya has sufrido suficiente, ya has tenido tus batallas, ya has amado con pasion, y se que es duro pensar, que mas peleas vendran, pero es mejor pensar que seguiras venciendo con valor.

Seguire esribiendo algun dia, la historia de aquella chica con sonrisa escondida, que logró vencer cada sombra, que la mantenia oculta, que gano cada batalla consigo misma, y que pelea con valor todas las demas, aun cuando no siempre vencio, ahora se puede decir, que es la mejor heroína, que algun dia existió.


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Para mi mamá, por que no importa cuantas veces caigas, lo que importa es que siempre te levantas.
Quisier poder curar cada lagrima y cada herida que aun estan en ti, pero no puedo, por que soy demasiado debil para soportarlo, estoy segura de que un dia lo hare, de que un dia podre curarte, que un dia te sentiras lo suficientemente orgullosa de mi, que un dia sere lo que siempre quisiste que fuera, y estoy segura de que ese dia llegara pronto.
Te Amo, y siento no siempre poder darte lo mejor…

Mel Martinez [Aka Lem Reeadery] 

4.28.2012

Salta, Salta ¡Para y Salta!


La chica de risas y sonrisas, uñas rosas, cabello rubio, con camisa azul pero tenis rojos, saltaba por el parque que va a su escuela, caminaba por el patio hacia su salón, y reía en el momento menos indicado.
Aquella chica, de risas y sonrisas, que no murió aunque quedo hecha trizas.
Hay amigas de corazón, hay amigas de alma, hay personas de pasada y hay personas de por vida. Amigas que valen la pena, amigas que no lo valen, amigas que no son amigas, y amigas infernales. Había tenido de todo, sin ninguna afectación, por que reír y sonreír, no significan que no importa o que es tonta.
Así que un día conoció al chico de negro y sin amar,  que reía si era necesario, y pensaba cuando no lo era, gracioso sin sentido, engañoso y consentido, que de negro venia y de negro se iba. Opuestos se atraen, pero son significado de desastre.
La chica cayó rendida, ni siquiera lo pensó, tal vez amor, tal vez ilusión, como correr y parar, detenerse y saltar.
Oh pequeña chica de risas y sonrisas, que comento todo a la niña de mentiras, pequeña y tenaz, alegre pero no audaz, sonriente y gritona, que te quiere, y luego te mata.
Una amistad llena de perfección, basada en hipocresía con toda la intensión, así que si saltas y ves irregularidad, lo mas seguro es que al que te gusta te lo van a bajar.
Empezó de esta manera la pelea entre una niña de mentiras y la chica que ¿ya no reía?
Reír y llorar, gritar y lamentar, no hay mucha diferencia si lo ves desde arriba, desde abajo todo es igual, aun lado son burlas, y al otro lamento sin parar. La chica de las risas y sonrisas ya no reía mas, pues el corazón roto tenia, por una cruel venganza del destino, ni Batman, ni Superman, podían ahora arreglar, la caja de felicidad, que sus amigos habían tirado.
Mas problemas, mas mentiras, cosas que se agregan y cosas que se quedan, todo el mundo juzgando, la vida ajena, pensando que la chica, no lo ama ni lo espera, animando a seguir pisoteando, los pedazos de la ilusión que aun queda.
Así que ¿Por qué seguir luchando, si ya no vale la pena? ¿Por qué sufrir por alguien que mata esperanzas y sueños?
Y  llego la razón de un soñador, que daba consejos para seguir, que escuchaba y aprendía a sentir, de morado al azul, de blanco pero sin ser perdedor, el chico de fuego que le enseño, a reconocer idiotas sin error.
Abajo en lo mas profundo, aun existía aquel ser, que le enseño a ser diferente, y le enseño a querer ¿Por qué sufrir sin valor, cuando hay alguien mas allá, que te quiere con razón?
Pinta una pared y patea al bote, salta y cuenta uno, dos, tres abajo y al revés, corre y sonríe, ellos corren y lloran, tú sigues, desaparece, y  escóndete, piensa y vuelve a pensar, sueña y no dejes de soñar, ríe, sonríe y no pares, no pares.
Este es el final, de como la chica aprendió, que vale mas reír sin parar, que llorar y lamentar.

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Para U & B, por que la vida, es sobre saber disfrutar,  no sobre saber amar.
Lem Reeadery A.H

4.27.2012

El Chico Que Siempre Buscaba




La lluvia se había convertido en una llovizna, todo brilla por las gotas de agua al ser iluminada por los faros, era una noche fría y húmeda, como lo eran todas las noches en Londres.
El chico de cabello oscuro, con zapatos negros que relucían tanto como el agua, de traje y corbata, cansado y pálido, dolido pero nunca perdido.
Aquel chico que va con la mirada perdida, recordando la primera vez que lo sintió, el amor.
Él era solo un niño, que esperaba que el mundo no fuera tan cruel, cada día la mirada al televisor, cada día una muerte.
 El esperaba por un algo mejor,  que lo hiciera saber que allá afuera, nos esperan maravillas a cada mañana.
El día que lo encontró era inusual, soleado, un día soleado en Londres, cuando todo el mundo quería estar afuera, disfrutando de estar sin lluvia, sin nubes. Su colegio era amplio y antiguo, como aquellos castillos donde suelen suceder, las historias de magia, que nos dan la primera ilusión. Mientras se dirigía a su lugar especial, la vio, tan inofensiva y hermosa, una chica de cabello negro y piel blanca, de vestido blanco y zapatillas doradas, dando vueltas en aquel jardín, él se detuvo a mirarla un momento, y eso fue todo, el momento acabo.
Hay personas que marcan tu vida como nadie lo hace, pequeños recuerdos, memorias, que nunca se irán de ti.
El chico continúo su vida, con ella siempre en su retina, en espera de volverla a ver, en espera de aquella esperanza, que lo hiciera sentir vivo.
Años después, la volvió a ver, a lado de un viejo árbol, ella de plata y el día de oro, hermosa e imponente con los ojos cerrados, tranquila y sin prisa, solo el viento, solo ella, solo el mundo.
Se acercó, y tomo su mano, sin esperar respuesta, solo ese precioso instante, en el que podía tener su esperanza, su nuevo sueño.
Ella abrió los ojos, azules y hermosos, como un cielo despejado, o el mar que te espera después de una tormenta, como cuando ves a alguien y sabes que todo estará bien, como cuando ves a alguien que es el todo para ti.
-En mi mundo, había líneas que no debía cruzar, había personas con las que no debía hablar, y había una persona por la cual yo quería esperar.- susurro ella
-Cuanto vas a esperar por ello?- pregunto el chico de cabello negro.
-Nada mas, ya no.
Algunas promesas deben ser quemadas, algunos recuerdos olvidados, algunas palabras nunca deben ser dichas, pues todo ello te llevara a la ruina.

Ella era su amor, su esperanza y su sueño.
Él era solo un juego.
-Podemos olvidar el mundo, y hacer que este instante nunca acabe- dijo el.
Pero ella nunca lo hizo.
La chica de plata, que desaparece tan rápido como el humo, pero daña tanto como el fuego, aquella chica que destruyo su corazón, regresa otra vez, pero ya no es de plata más.
-Podemos olvidar el mundo- dijo ella, con los ojos brillosos y perturbados, con los labios rosas y desgastados.
-Podemos, pero el mundo no se olvidara de nosotros.- dijo el chico de cabello negro, y continúo su camino, bajo la lluvia de Londres, a espera de volver a encontrar, una ilusión que no lo pudiera matar.

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Para Adrián, por que tener el corazón roto, no te hace menos fuerte.

Lem Reeadery A.H

12.06.2011

Frio



En la ultima habitación da la vieja casa Woodsholme, se encontraba Yaeehli, una joven hermosa, de ojos cafes y profundos, una tez morena, de mejillas rosas, y labios color carmín, de una mente incontrolable, y completamente loca.

Cuando Yaeehli tenía 14 años, tocaba el piano, como ninguna otra en el pequeño pueblo, sus dedos bailoteaban alrededor de las teclas, mientras ella viajaba, intentando volar, volar y volar, su mente olvidaba todo, su alrededor, su familia, sus amigos, cualquier ser vivo, ella solo deseaba seguir su camino, un camino que estaba prohibido.

Alexiel, un chico mas grande que ella, de rasgos finos, y ojos negros, como si se mirara a un pozo sin fin, labios pálidos, con aspecto siempre casado, atraía la mirada de Yaeehli, cada aspecto de el, era hermoso a sus ojos, ella ni siquiera sabía que le atraía de el, solo sentía que debía estar ahi, junto a el, siempre.

Un día, Yaeehli regresaba a su casa por un viejo sendero oculto en el bosque. Iba girando, brincando, recordando en su mente las notas del piano, seguía el paso de su corazón, cantando una canción oculta en su alma, respirando el resplandor de un día soleado, jugando con cada fragmento de luz que veía. Yaeehli escucho un pequeño ruido, nada demasiado, extraño, pero se detuvo al instante. Ella giró buscando la causa de aquel sonido, y lo vió, no muy lejos de ella, oculto tras un árbol, destacando por la palidez de su piel. El se dió cuenta de que lo había descubierto, y salió a la luz.

-Lo siento si te he asustado, pero no pude evitar sentirte.

-¿Sentirme?- Pregunto Yaeehli

-Sí, sentirte, sentir tu presencia, como si tu me llamaras.- Dijo Alexiel misterioso.

-Mi alma te llama- Dijo Yaeehli.

-Tu mente me proclama, tu cuerpo me siente, tu corazón me quiere ¿Crees que no lo  sé? - Dijo Alexiel, confundiendo a Yaeehli- Cada paso que doy, cada respiro, me dice que debo venir hacia ti, pero cada pensamiento sobre tu persona, vuelve a mi alma loca, mi mente da vueltas, y no puedo evitarlo. Sé que tu sientes lo mismo- se acerco a ella un paso- sé que no respiras a mi alrededor, sé que quieres estar a mi lado- dió otro paso- sé lo que hay en ti- otro paso- sé lo que tu alma pide- un paso- sé lo que tu corazón anhela- el, que se encuentraba ahora cara a cara con ella, posó sus manos alrededor de su cara- pero ¿Sabes lo que yo quiero?

Yaeehli, hipnotizada por su voz, no se mueve, se mantiene quieta y solo niega con su cabeza, mientra susurra un imperceptible "no"

-Te quiero, a ti, y a tu  alma.

Ella miro sus ojos, completamente negros, mezclados de sentimientos, dos pozos profundos, que la absorbían poco a poco, que le quitaban todo. Sus respiraciones era una sola, y en un solo movimiento, él la besó, completamente lleno de ira, de alegría, de pasión, de muerte.

Yaeehli no opuso resistencia, pero ella ya no se pertenecía...

La familia de Yaeehli la encontró en el bosque, sobre ramas y hojas, pálida como la luna, con sus ojos perdidos en lo mas lejos del infinito, y fría, como si le hubieran absorbido la vida.

Ella no estaba muerta, ella no estaba viva, ella estaba atrapada, destinada a no irse jamas, destinada a esperar una muerte, que nunca tendría.

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Lamento haberte abandonado blog, pero mi vida tiene poco descanso, he intentado escribir, pero he estado en bloqueo, esto ha salido de mi paranoica mente,  tiene relación con un libro "El Horla" si no lo han leido, creanme que deben hacerlo. Siempre lo digo y esta vez espero cumplirlo, voy a publicar mas seguido.

Lem Reeadery [Mel Martínez]

5.12.2011

El Principe que No llegaba.


Anny, era una chica lista sin duda.
Lo suficientemente bonita, y de buena personalidad.
Cierto día por la calle, se encontró con un chico, alto, de piel blanca y cabello negro que contrastaban con sus ojos claros.
Su nombre era Tom.
Tom era un músico, bastante talentoso, con un andar muy refinado, parecía caminar por las nubes, y dejaba a Anny hipnotizada. Tom era de pensamientos diferentes, bastante parecidos a los de Anny, ellos podían pasar horas platicando, las noches le eran cortas a su lado, se le iban las horas mientras conversaban de temas y temas, incluso en el trabajo de Tom, ellos se mandaban textos, o se llamaban, todo era perfecto.
Un día Anny empezó a notar diferencias en Tom, ya no hablaba tanto como antes, ya no pasaba tiempo con ella, ya no era lo mismo. Tiempo después, Anny se enteró, que Tom tenía una novia, que NUNCA le había presentado: Mary.
Anny quedo con el corazón destrozado, ella estaba enamorada de Tom, él era tan lindo con ella, que la hizo ilusionarse con algo que jamás llegaría a pasar, ambos sabían que se gustaban, ambos sabían que debían estar con el otro, pero Tom jamás lo acepto, él no podía, el sentía que no podría.
Un corazón roto, es más que cualquier dolor infringido en el cuerpo, Anny se sentía morir, para ella Tom lo era todo, siempre lo había sido todo.
Hay veces en la vida, que te centras en una persona, estas tan enamorado, tan ilusionado, que sueles olvidar lo que hay a tu alrededor, realmente no te das cuenta de las personas que te rodean, para ti, esa persona significa tanto, que no importa que el mejor hombre te pida matrimonio, solo piensas en Él.
Ese fue el caso de Anny.
Ella estaba tan centrada en Tom, que ignoro el mundo a su alrededor. Cuando Tom se fue de su lado, ella estaba dentro de sí, sola con su dolor, e ignoro de nuevo el mundo.
Pero hubo un momento, en que despertó, y se dio cuenta, que hay mucho más que un solo príncipe que jamás iba a llegar.
Si te ilusionas con algo, solo lo piensas, solo lo imaginas. No lo vives.
Un Jueves, amaneció de un color rojo escarlata hermoso, era un hermoso día sin duda.
Ese día, Anny decidió tomar otra ruta para ir a su colegio, una ruta más larga, pero que te llevaba por unos hermosos y casi perfectos paisajes.
Al dar la vuelta en una calle, ya cerca de su escuela, ve a lo lejos un chico.
Alto, y erguido, que camina con un orgullo y ligereza a la vez, imponente, pero no aterrador, de cabello café revuelto, y de ojos oscuros, con una sonrisa alegre, va admirando los paisajes, como si realmente lo sintiera dentro de sí, como si fueran parte de él.
Ah Anny se le forma una sonrisa al verlo, si, simplemente, al verlo.
Se da cuenta de lo perdida que puedes estar, de que, vivió tan ilusionada con Tom, que nunca pensó en vivir ese amor que ella sentía.
El chico voltea hacia Anny, y le sonríe.
Y Anny decide, Vivirlo.

4.02.2011

Pero Nunca decía Adiós.


Cuando Michael era pequeño, era alegre y juguetón, siempre regalando sonrisas a todos sin importar si los conocía o no.
Cuando Michael creció, se hizo más serio, y empezó a preocuparse más por la vida y su curso.
Y al ser mayor, Michael  No era nada de lo que fue de niño.
Solo hubo una cosa que no cambio.

Michael no decía Adiós.

Al entrar en una habitación, saludaba a todos, con alegría, formal, informal de todas maneras saludaba.
Pero al irse, el no decía nada, simplemente se iba.

Michael decía, que al decir adiós, sentía que era su despedida, que si el decía adiós, nunca volvería a verlos, que alguien moriría.

Y entonces, Michael no decía Adiós.

Cierto día en la calle, el iba caminando directo a su trabajo, con su fino traja color azul marino y su corbata muy bien arreglado, balanceaba ligeramente su portafolio al caminar.

Michael iba pensando en unos negocios que tenia, y al estar tan concentrado, no se da cuenta cuando empuja a una chica, haciendo que caiga a un charco de agua.

—Disculpe señorita, fue completamente mi error— Se disculpa Michael apenado mientras ayuda a levantar a la chica.

Era una chica castaña, de unos hermosos ojos verdes, vestida con un vestido floreado, y una vieja mochila verde.

—Acepto que fue su completo error—dijo ella mientras se sacudía, si es que era posible, el agua del vestido. — Pero créame, deje de saltar en charcos de agua desde que tenía 8— Dijo ella con una linda sonrisa enmarcada por sus hoyuelos.

El solo pudo sonreír de vuelta.

—Michael— Dice el estirando su mano para presentarse.

—Keira— contesta ella tomando la mano.

Después del altercado, el se ofrece en acompañarla a su casa para que se cambie, antes de que contraiga un resfriado.

Ella acepta.

—Quieres tomar un café?— Pregunta el, una vez cambiada ella

—Estaba esperando que lo dijera— Dice ella sonriendo.

El nunca se cansaría de verla sonreír.

Van a un café cercano, el con la intención de disculparse,  ella con la intensión de que le pidiera él una cita.

Servidos el café se preguntan a lo que se dedican.

—Soy empresario, dirijo las empresas que mi padre me heredo.

—Eso explica las ojeras y el traje amargado.

El ríe de su comentario.

—Yo soy artista— Le dice ella.

—En serio?

—Yep! Soy pintora bailarina y toco música.

—Wow

—Sí, eso explica mi mochila manchada y pintarrajeada. — Dice Keira mostrando su mochila llena de pintura con dibujos pintados con plumas y lápices, sin contar las notas musicales.

Su conversación se torna interesante, haciendo preguntas sobre sus vidas, sintiendo cada uno, como si ya se conociesen.

Una pregunta llevaba a otra, haciendo una ramificación de miles de pensamientos y sentimientos.

Llega la noche llevándose el esplendor del día.

—Supongo que tengo que irme—Dice Keira mirando el cielo mientras aparecen una a una las estrellas ocultas antes por el sol

—Supongo que yo también — Dice Michael decepcionado.

Se levantan y se dirigen a la puerta con ese sentimiento de no quererse dejar ir.

—Así se rompe la burbuja no?

—Con un pinchazo de la oscuridad— Contesta el mirando a la Luna.

—Adiós Michael, espero me vuelvas a empujar.

—Adiós Keira, espero que en verdad esto sea especial.

Cada quien toma su camino, y a la mitad de la calle, se da cuenta de lo que había hecho.

Había dicho por primera vez Adiós.

Ahora pensaba que su miedo era una estupidez

Michael jamás volvió a ver a Keira.

...

3.05.2011

La chica de las uñas azules


La pequeña chica de las uñas azules era feliz.

Con su alborotado cabello rubio de puntas azules y rosas, iba de un lado a otro, agitando su cabello.
Usaba sus sucios y viejos tenis azules, y era feliz con ellos.

Pero sobre todo, siempre llevaba sus uñas azules.

La chica era feliz sin duda.

Un día, la pequeña chica, decidió salir a caminar por la lluvia.
Era un precioso día, donde salía el sol, pero la lluvia se encontraba ahí. Habría un arcoíris.

La chica iba brincoteando de un charco a otro, como cuando tenía 6.

Brincaba aquí, brincaba allá, y la chica de las uñas azules era feliz.

A lo lejos pudo distinguir, a un caballero de pulcro traje negro, parado en la orilla de un acantilado, que daba al mar.

La chica de las uñas azules, se acerco bailoteando alegremente hacia aquel caballero de traje.

-Hola- dijo gentilmente la chica.

No recibió respuesta.

-Piensa nadar?- pregunto la chica de las uñas azules.

-No- respondió el caballero del traje negro.

-Entonces por qué esta en la orilla del acantilado?- pregunto confundida.

-Decidí saltar.- contesto.

-Y si va a saltar, porque no va a nadar?

-No sé nadar. Ese es el punto.

-Yo puedo enseñarle. Yo puedo salvarle.

El caballero de traje negro, volteo a ver a la chica confundido.

Ante él, se presento, la imagen más hermosa y bella que jamás pudo haber visto en su vida.

Cansado de la vida, el caballero del traje, había recorrido el mundo, buscando a la chica de sus sueños, aquella chica de cabello revuelto con puntas azules y rosas, de mejillas sonrosadas, y labios rojos, de piel blanca, parecida a una muñeca de porcelana, y con las uñas azules.

Sin duda alguna, aquella chica, era la chica de sus sueños literalmente.

Cierto día, en el cual el caballero había llegado de su trabajo, decidió tomar una siesta, para descansar de su pesada mañana.

Tuvo un sueño.

En aquel único y mágico sueño, se encontraba el, parado en la arena, con los pies descalzos sintiendo la suavidad de la arena por sus dedos, mirando al mar, como venían e iban las olas.
Al voltear al lado contrario, se da cuenta de aquella chica, maravillosa y esplendorosa en toda la palabra, tan hermosa y cautivadora, le robo el corazón.
La sigue en el sueño, y corre tras de ella, hasta alcanzar su brazo.
Al girarla, se encuentra con su rostro, ella toca al chico, con su dulce y tersa mano. El toma su mano, y ve sus lindas uñas de color azul. Un segundo después desaparece.

Despertó.

Después de aquel día, se dedico a buscar, a la chica de uñas azules, aquella que le había robado el corazón con una mirada.

Ahora aquí, pensando en destruir su vida, al no encontrar a la chica, se da cuenta, de que su salvadora, es la chica de sus sueños.

La chica de las uñas azules, mira maravillada al caballero del traje negro, asombrada por la simetría de su rostro, la hermosura de sus labios, y cae en sus hermosos ojos verde-azules.

La chica extiende su mano, y el caballero la toma.

Se miran a los ojos, y ella toca su rostro.

El toma su mano, y con la delicadeza del amor, besa la mano de la chica de sus sueños, La chica de las uñas azules.

Y esta vez, No despierta.


>>My only wish? I wish I had a Time Machine<<
Mel
XX

2.02.2011

Buscando la perfección.


Tirada a la mitad del camino, con su mejilla en el suelo.

Veía el atardecer, sin mover su cuerpo, un cuerpo vacio, un cuerpo sin vida.

Un amor la dejo así, mirando a la nada, sin poder disfrutar, el que bien podría, ser el más hermoso atardecer de su vida.

Un extraño, a lo lejos la mira, ve la silueta en la mitad del asfalto, pensando que turba a la pequeña chica.

Mira alrededor, buscando una persona que pueda estar con ella, pero al pasar los segundos, se da cuenta de que, en efecto, la chica estaba, Sola.

Con paso tembloroso, se acerca el extraño, a la pequeña chica.

No le habla

No la toca

No le hace señas.

Va, y se tira a su lado, a mirar el atardecer.
Toma su mano entre las suyas, y respiran al mismo tiempo.

La chica mira sus ojos, rogando encontrar el brillo que la salvara, rogando poder encontrar su sonrisa.

Se miran directo a los ojos, esperando ver lo que quieren.

Ninguno lo encuentra.

Los dos se sonríen, se ponen de pie, y continúan el sinuoso camino del amor.


Al mirarse a los ojos, no encontraron lo que querían.
No encontraron paz, ni estabilidad, no encontraron un amor, ni un corazón roto, no encontraron luz, no encontraron felicidad.

Encontraron todo lo que querían.

Alguien que comprendiera, que no todo en la vida es Fácil.
...
 

>>My only wish? I wish I had a time machine <<

Mel
XX